Alirio Rodriguez (1934-2018)

Arte Venezolano

Alirio Rodriguez
Pintor

Fuente: libro El Artista en su Taller, autor: Juan Calzadilla, Ediciones CANTV, página 159

Fotógrafía realizada por Godofredo Romero

 

Rodríguez Alirio (1934-2018)

Nace en El Callao, estado Bolívar, Venezuela

Respecto a su obra y trayectoria Eduardo Blanco Estrada ha señalado:

Huérfano de padre a los pocos meses de nacido, y luego muy quebrantado de salud confrontó grandes tensiones desde pequeño.

Fue incluso desahuciado por los médicos del pueblo y enviado a Caracas donde le diagnosticaron diabetes insípida y lo devolvieron a El Callao.

Ya consciente de su condición diabética normalizó su régimen alimenticio, realizó sus estudios de primaria, destacando notablemente en las materias artísticas;

Sería luego enviado por su madre a Caracas, ingresando en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas con trece años, y estudiando de 1947 a 1950

Posteriormente se incorporó al Taller Libre de Arte

Alirio sabía que debía hallar un camino propio, Eso le habían enseñado sus profesores; que ser pintor es CREAR, pero en 1957 estaba lejos de eso

Aún siete años después de egresado seguía sin ser un artista profesional, a tiempo completo, y trabajando en el Ministerio de Relaciones Interiores

Son pocas las obras disponibles de esta primera fase; revisemos algunas


El adiós, año 1957

Muy interesante; dentro del ámbito figurativo se sucede una profundidad inherente al tema de la despedida; es decir un sujeto próximo y otro alejado

Parece la despedida entre seres interplanetarios; observe el pronunciado horizonte semicircular desde donde saluda el personaje del fondo, así como la cantidad de círculos luminosos o lunas del contexto superior

Cromáticamente muy interesante, en tonos de grises, naranjas, blanco y negro; y con texturas en los cuerpos

Alirio tenía atracción natural por la temática de astrología, cosmos, etc; y el mundo estaba preparando sus intentos espaciales

La siguiente pieza no está fechada, pero es protagonizada por su hija Evelyn, nacida en 1956, quien ya se muestra de pie

En esta hay mucha sutileza para trabajar al personaje en colores y texturas muy similares del contexto de fondo

En la siguiente, muestra excelente ritmo cromático, con sólidos unicolores muy bien distribuidos y que generan una dinámica visual

Hay un contraste perspectivo entre la frontalidad del fondo bajo y lo diagonal del resto del contexto con la ventana, en profundidad incrementada hacia el lado derecho, que permite la visión de la luna

Muy interesante el giro de cuello y cabeza de la modelo; que termina por observar al espectador; así como el estampado de la ropa, también alusivo a la luna.

Muy buena pieza y muy inteligente uso del color negro en ropa, contexto, árbol y fondo

En 1958 Alirio recibe una beca del Ministerio de Educación y viaja a Italia para estudiar técnicas muralistas en el Instituto de Arte de Roma.

En escritos Alirio Rodríguez confesó que incluso en Roma, en 1958, se sentía desconcertado y sin rumbo plástico definido, por cuanto habían tratado de inculcarle que el arte abstracto había llegado para suplantar o desplazar a las expresiones previas.

Enorme error de la extrema postura Disidente.

Menos mal que estuvo en la ciudad adecuada; que pudo apreciar la plena vigencia de los grandes maestros de épocas previas, como Miguel Ángel, y tuvo el criterio necesario para enrumbar su camino y reafirmar sus convicciones figurativas

En 1961 regresa a Venezuela y ese mismo año se incorpora como profesor de Pintura y Dibujo Analítico en la Escuela de Artes Plásticas de Caracas.

Siente presión, siente que va demorado respecto a su generación, ya muchos compañeros han encontrado un rumbo

“Ser pintor es crear. Muy distinto a otras profesiones”; eso le enseñaron sus primeros maestros en la Escuela de Caracas;

Sabe que tiene que emprender una expresión novedosa y propia, pero aún no la encuentra

Aunque buena parte de los talentos de su generación se inclinaron hacia el abstraccionismo; ya fuere geométrico o informal, Alirio Rodríguez sabe que su línea de trabajo y su trascendencia están en el figurativo.

Allí comenzó a gestarse la línea de trabajo con la cual lograría identidad y éxitos

Realiza exposición en el Museo de Bellas Artes de Caracas, que fue enormemente motivadora

“Para Alirio Rodríguez el dibujo nunca fue un género artístico menor.

Siempre estuvo convencido que la línea puede tener potencia expresiva; comunicar velocidades y movimientos; y aplicadas a la figura humana puede representar emociones

Rodríguez, con su búsqueda persistente, comenzó a trabajar personajes desordenados, difusos, deformes en perspectivas acentuadísimas; y el espectador exigido en “recomponer” al sujeto o personaje.

Revisemos algunas de sus propuestas más recurrentes con las cuales logró renovar el figurativo humano, presuntamente agotado.

ORBITANTES

Así como los planetas orbitan en torno al sol, y la luna orbita a la tierra, los personajes de Alirio también lo hacen

A veces llenos de dudas, a veces confrontando ideas, pensamientos o sentimientos…

El personaje abrumado, y confundido ante un contexto que lo supera en velocidad, y en el cual debe atender muchas situaciones de manera simultánea

Alirio Rodríguez es experto en la sensación de movimiento sugerido

Hay una porción que gira y genera contraste con la que permanece fija, como por ejemplo, los pies

El desconcierto, la conmoción, el aturdimiento…

El personaje vulnerable, abrumado o sobrepasado ante un contexto acelerado y cambiante que lo supera…

Época de ambiciones espaciales, cosmonautas y órbitas; pero sus piezas son muy terrestres, identifican y representan a la persona de nuestros días

Rostros fraccionados que se recomponen momentáneamente, para luego reingresar en el torbellino…

COLGANTES EN EL VACIO

Alirio también trabajó personajes aferrados precariamente a una cuerda y a punto de caer,

El vértigo, el vacío, el abismo; el miedo, el probable desenlace fatal…las piezas de Alirio contienen grandes emociones

El personaje no quiere caer y se resiste vigorosamente en sus últimas energías…

También los presentó asidos a algún borde que representa su única oportunidad

En la búsqueda de un equilibrio salvador…

El encuadre, desde abajo, es muy inteligente dejando libre la parte media e inferior de la pieza como testimonio del gran riesgo inherente a la caída.

El arte es un reflejo del momento; y Alirio Rodríguez supo captar esa velocidad enorme de la vida moderna que arrolla al individuo, y lo reduce,

En ocasiones, el personaje se muestra cargado de giros y convulsiones internas; pero en una superficie más estable

 

Como se aprecia su temática se centra en la figura humana en movimiento tanto físico como emocional; pero con proposiciones frescas y vigentes.

Revisemos ahora sus inusuales encuadres que le otorgan aún mayor diferenciación, novedad y aporte artístico

ENCUADRES AUDACES

Tomemos como referencia esta pieza romántica, titulada “Ella el Amor”

El personaje ha sido arrojado por una ventana o saliente y está cayendo al precipicio

En la parte izquierda, en el suelo, se aprecian algunas piscinas, talvez logre salvarse

Alirio sabe que el mejor encuadre para captar la escena no es el frontal; ya que el desplazamiento del personaje es de arriba hacia abajo

Igual sucede con el encuadre de sus cabezas que observan hacia abajo

Y también escogerá el encuadre ascendente, según convenga para su propósito comunicacional

Esos encuadres diferencian aún más sus obras y le generan un territorio propio y una identidad

CARGADORES

También usaría los pesos y cargas, y la tensión inherente para sostenerlos o alzarlos, muchas veces en condiciones inestables

A veces la carga en conceptual como en este “Cargador de Esperanzas”

Observe a su vez que el sólido donde se apoya el personaje no reviste mayor estabilidad; está como flotando y con bordes irregulares

A veces la carga es social, a veces cultural, el ego…

En la siguiente pieza el encuadre es genial y genera ambiguedad

No queda claro si es un sujeto está en posición horizontal evitando que la esfera descienda gravitatoriamente; o si se trata de un personaje sentado, visto desde arriba, que ofrece o entrega horizontalmente tal esfera

EVOLUCION

Haciendo una comparación de piezas, se advierte que la evolución más sustantiva de la obra de Alirio Rodríguez se da en la composición

En la primera etapa, buscó consolidar una figura característica en movimiento, experimentando variantes, pero el personaje tiende a ocupar la casi totalidad del espacio pictórico; por ejemplo,

Luego Alirio se reconcilia con la línea recta y la facilidad que otorga para generar espacios perspectivos o fugados y lograr la sensación de profundidad

Observe la importancia del sólido negro de base, y la forma como produce la sensación de profundidad del contexto

En este tipo de piezas, la criatura ya no es el todo, sino que ocupa un lugar dentro del espacio pictórico

Alirio estaría más atento a generar la tridimensionalidad de la escena

En la siguiente pieza, con su frecuente encuadre de ambigüedad, no queda claro si el personaje está ascendiendo, o si su desplazamiento es horizontal hacia el espectador

Profundidades geométricas, basadas en muy pocas líneas, y coherentes con su sentido de síntesis

Una mano que detiene o que solicita ayuda para ser rescatado

En otras piezas se enfocaría más en lograr sensación de amplitud

Observe la extensión trapezoidal de la base, sobre el vacío, y la consecuencia que genera en la noción espacial de la pieza

Ya el personaje no ocupa todo el espacio pictórico, sino que ha sido insertado en un espacio fugado

Muchas veces un par de líneas o volúmenes geométricos que acentúen la sensación de profundidad

A veces tales sólidos, debidamente separados o espaciados, serían el soporte de base del personaje

En otras ocasiones, serían un recurso de tensión o amenaza, que tiende a comprimirlo o apresarlo

Una mezcla entre lo estático y lo dinámico; con el añadido de estados emocionales que se suman a un soporte físico aparentemente más estable pero opresor…

A veces añade el efecto espejo, con lo cual logra piezas interesantísimas

El éxito de la obra de Alirio, no fue casualidad; el público se identificó con tales personajes y las situaciones a las que están expuestos día a día

En 1965 es elegido para representar a Venezuela en la Bienal Internacional de Paris, Francia; y en 1966 para la Bienal de Córdoba, Argentina

Ya en 1969 le es otorgado el Premio Nacional de Pintura, Salón Oficial y es elegido como representante único de Venezuela en la importantísima Bienal de Venecia.

Afortunadamente, en dicha Bienal logró la atención e interés de Edward Sindin, quien adquirió diez de sus obras; para exponerlas en su galería de Nueva York en 1977.

La muestra recibió excelentes opiniones y elogios de los críticos experimentados; y la buena disposición de museos como Texas y Oklahoma, lo cual aceleró aún más su proyección internacional.

En resumen, Alirio Rodríguez uno de los grandes.

Persistió en su búsqueda hasta lograr un espacio propio y una identidad

Hizo un figurativo novedoso cargado de movimientos y emociones, con el cual el público y la crítica se identificaron inmediatamente

El sujeto abrumado, suspendido, presionado, el convencionalismo social, el esquema culturalmente aceptado que lo encuadra o limita…seres en conflicto que evolucionan, que responden, que se retuercen en su intento de adaptación

Alirio conocía muchas de esas emociones. Las había experimentado en primera persona.

Piezas emocionantes, donde un riesgo o peligro puede terminar de manera trágica

Escribió cuatro “Cartas a Nadie” (1966, 1967, 1969, 1975) en las cuales destaca la importancia de la búsqueda personal; de reinventarse; y su línea de trabajo con el hombre como motivación para su proceso creativo y expresivo.

Afirmó luego de visitar museos y admirar a los grandes maestros y sobretodo las piezas de Miguel Ángel, que no se puede descalificar una etapa artística sin conocerla.

Alirio Rodríguez, orgullo de Venezuela

 
Alirio Rodriguez    
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